Aquí les comparto el ADELANTO del capítulo 19 de Biofacto: El profeta de Edeen. Como siempre, viene acompañado de la muestra de uno de los wallpapers a compartir el viernes.
Espero que lo disfruten:
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— ¡Que la luz de nuestros hermanos mayores sea con vosotros! —Un hombre enjuto, de ropa blanca y pelo entrecano movía su brazo derecho formando un semicírculo en el aire. La decena de personas que le enfrentaba repetían la frase y el gesto tras lo que reían como niños.
—Anoche hicimos contacto con los Hermanos Guías de Misión. Alúa y Luis estuvieron allí —El hombre señalaba a dos de los que tenía delante antes de dar un paso atrás y desplegar ambos brazos en paralelo al piso—. Ellos escucharon también el mensaje.
El grupo rodeó entonces al que hablaba, uniendo sus manos para formar un círculo antes de sentarse en el piso.
—Los mensajeros de Edeen me han dicho que la luz no llegará sin sufrimientos y sacrificios —El hombre elevaba el tono de voz—. Este es un proceso de gestación que lleva cinco mil ciento noventa y nueve años; y estamos en trabajo de parto. Nuestros hermanos mayores han llegado para quedarse, pero aún no pueden darse a conocer ni interferir en los acontecimientos que nos agobian. Ellos han declarado que están ayudando a los hermanos nipones pero que no pueden hacer nada para evitar los desastres que vienen, porque son naturales no tienen derecho a interferir.
El hombre optaba por un largo silencio, entreabría los ojos y respiraba hondo antes de continuar.
—La Hermandad de la Luz quiere que trabajemos en nosotros mismos, en nuestros interiores. Dicen que es la única manera de salvarnos de la oscuridad de los entes malignos que pugnan por dejar sus mazmorras milenarias. El tiempo de actuar por Edeen se acerca y nos avisa, por medio de sus mensajeros, que un joven importante ha de visitarnos esta semana. Es el que camina en soledad, por el sendero de la salvación de la humanidad. ¡Elevemos las manos y vocalicemos en vibración tonal con Edeen! ¡Somos su estirpe! ¡Somos la luz!


Aguante Romaniuch!